viernes, 13 de febrero de 2009

Poemas viejos, nuevos y reciclados

El final es el principio

Proyecto mi cara en una pared
que me devuelve un insulto
mudo, blanco, socarrón.
Comencé a sentir que amarlo
era otra forma
de burlarme frente al espejo.
¿Y qué puede ser más frustrante
que un baño sin espejo? ¿eh? ¿eh?
Hay caminantes del tiempo apuradísimos,
ideas que vuelan con las alas rotas
y un lumpen de ausencias
en mi cocina.
(Cosas que me digo
para atravesar la ruptura, che)



El mundo no es un lugar cómodo

Escribir en el bondi te trae.
Escribir en el tren te aleja.
En el living de mi mente
los pensamientos abanican
a un ladrillo.
El sol te queda feo
y la noche te queda larga.
Extraño al agua,
antes de hacerse hielo.
El frío te llama.
No siempre el silencio
te va a tapar los oídos:
Yo te hablo poesía.


(Poemas del 2006 encontrados en el 2009)

Voy a percibir la inmensidad
mientras mire una burbuja
suspendida en el cielo
de la vereda de enfrente.
Y una pregunta añeja
me será revelada
por un ser en pantuflas
en el almacén,
cuando me ate los cordones
esperando mi turno.
Quizás encuentre a la verdad sentada
en un asiento del fondo del 326
yendo al Hospital Posadas.
Por las dudas,
voy a escribir algo en la pared,
pero después de arrojar
unas piedras en la vía muerta.
Si realmente está muerta,
no va a llorar las extrañas ofrendas
de perros y gatos
decorosamente muertos.
Si alguien me contesta, invento otra pregunta.


Ayuno I

Me contengo en un cuerpo
a su vez contenido
por telas que me recuerdan
que hay pasto, tierra por debajo
y tierra en las ventanas,
y en la tierra vidrios rotos
que se asimilan, se tragan
y alimentan flores que se venden,
flores que hacen ropa,
flores que se fuman,
flores que se comen.
Por lo tanto, está bien que Flores
esté al lado de Floresta
y mi cuerpo en ayunas contesta
que acá no hay nada potable
para mi ego.
Simplemente me estoy hablando.
Ablandando.


Lo hice

Llevo y traigo picaduras, cicatrices,
carteras, medias, saliva de beso,
ecosistema en el fondo de la mochila,
libros, tatuajes en la vista,
poemas para olvidar,
problemas de amigos tristes,
plumas de palomas, libido,
el carnet de mi obra social,
tierra entre las uñas,
ramitas de canela,
cosas que decir y mucho,
pero mucho que matar.
Confieso que una vez
me pegué una paliza
para callarme.

Dafne Mociulsky


Esteeee... quiero aclarar algo: jamás rayé los asientos, ni las paredes del tren, solamente pego poemas con cinta scotch, eso no puede molestarle a nadie, ni siquiera ensucia. Además... ni que pegara tantos poemas!, a lo sumo treinta y ya, a lo largo de todo el tren. Me parece que ese hombre está exagerando y tergiversando sin estar realmente seguro. Bueno, saludos, qué se yo.

1 comentario:

Sebas dijo...

te contesto algo q me preguntaste ayer:
me gustó eso de "fulgor artificial (que también es fulgor al fin)"

y si a alguien no le gusta que pegues poesias por ahí que se queje en el mapa de la inseguridad