jueves 22 de mayo de 2008

Poesía de hoy... ando inspirada, ¿será el otoño?


Un segundo y cambio
Telepatía
miedo-abrazo-miedo
dos platos
ningún comensal
vaso lleno de incertezas.
Inventar al amor
y sólo mirarlo.
Miedo al silencio
abrazo, vicio, abrazo.
Manuscritos
que se caen a la lluvia
y se borran.
Dafne Mociulsky
Interrumpido
Voz de bosal
callada
quieta
escribo
pero no evoco
me escarbo
sólo me escarbo
ordeño
a mi mente.
Escribo, quieta escribo
pero sin boca.
No soy astuta
sólo me escarbo
las entrañas
(salen palabras)
me habla mi cuerpo
y me habla el teléfono
(ahora mismo)
me divido
y escribo
y hablo.
Dafne Mociulsky

miércoles 14 de mayo de 2008

Poema de ayer, escrito en el bondi

Matando a alguien en mí
Frío
Nieve
Escarcha
Polos
Azul, violeta
verde obscuro
Màrmol
Frío
Frío muerto
Tierra adentro
Freezer
Hielo
Sur
Noche arriba
Frío, viento frío
Muerto, tierra.
Este cadáver
no es
exquisito.
Dafne Mociulsky

lunes 12 de mayo de 2008

Cuadro de Reni + poesìa dafneciana

Cortesìa de Reni, renicolores@hotmail.com




Fugacidad
Sucedió un poema
cuando nuestros zapatos
cayeron al piso.
Un aplauso.
Yo lo vi cuando pasò
y juré decirle algo.
No siempre me escucho cuando me grito
y ahora tengo las manos secas
por falta de tinta.
Mutaciòn.
El poema se bajó del escenario
y su presente es otro grito mudo
un pensamiento durante el mate
un puñado de metàforas
que me atacan en los colectivos.
Es que en este mundo imaginario
nadie sabe callarse
no se consigue ningún silencio
y todo grita, pincha, lastima,
muerde y me escribe.
Cada poema que me pasa
me escribe
y yo lo regurgito
sobre las hojas
o pantallas.
Dafne Mociulsky

+ poemas dafnecianos 2008 y... aporten che!

Sigue abierta la convocatoria, manden fotos, dibujos, pinturas y demases asì acá en vez de estar leyendo estas palabras, mirás algo.
Sigo escribiendo poemas, ahí va otra entrega de desnudez eterna

Poema escrito durante una multitudinaria exhibición de perros en el hipódromo de San Isidro
Nacer para relleno de estadio
Crecer para unir la garganta
a todas las demás
Ser un punto de sal
en una sopa de gente,
la misma gente que viaja parada, unida, callada,
gente con sueño que sueña
que es un uno con el todo.
Pero a veces molesta la condición,
como que el mirador omnisciente
nos descubre
hablando frente al espejo.
Dafne Mociulsky
Canto a los sachets vacíos de los preservativos
Abro cajones
y se remueven restos vacíos
que no me animo a extinguir.
En la pared, en la heladera,
un par de cosas que escribió el amor
cuando pasó por esta casa.
Después se llevó todo,
excepto sus costras
Dafne Mociulsky

jueves 8 de mayo de 2008

Ultimos poemas dafnecianos + algo encontrado x ahí

CADÁVER EXQUISITO
La voz fue una bomba,
su cuerpo hubiera sido mi apocalipsis.
Una incoherencia, una total incoherencia;
como una cocina con azulejos azules.
Respirando libertad, como quien sale de la tumba...
Los monos son monos,
igual son perros.
Corrés sobre la oscuridad para que mis ojos no te vean.
¿No te has dado cuenta que no soy ciega?
y percivo tu estar a kilómetros.
Te escondés como una verdadera LAUCHA.
En el tintero quedaron besos mudos.
Ahora, si abstraemos lo central del contorno, encontraremos que lo escencial es un punto.
Tioene las dimensiones de un punto.
Abriendo caminos, despliego mis alas y vuelo.
Dejálo ahí.
Cadáver exquisito hecho entre Puchy, Lean, Saimon, Limón y yo -Dafne Mociulsky- una tarde en la vía muerta de el palomar, creo que estábamos conectados, sí que lo estábamos.
Poemas nuevos
De la serie Tesoros de la casa
poemna que escribí mientras cagaba
Quienes me habitan
en susurros
y se proyectan
en sueños
hoy despertaron
antes que yo.
Lo imagino y pasa:
el ente inexistente
anda por la cocina
buscando la puerta
para salir
a tatuarle palabras
al cielo.
Dafne Mociulsky
De la serie Fotógrafa Frustrada
Pis o poemeando
Fotocopia de fotografía de fuego
descansa
al lado de una vela apagada
junto a una copa de plástico
vacía y sucia
sobre un lavarropas muerto.
Dafne Mociulsky
-Primeros poemas del 2008-

Cortesía del cumpa Juan Borges, crónica de la 7ª Flia extraída de su blog: nocheroja.blogspot.com


KRONICA DE UNA FIESTA ANUNCIADA
Y si llego nomas la septima feria del libro independiente, un grito en medio de la oscuridad que nos ofrecen los espacios elitistas y cerradas como la feria de las vanidades de palermo.Esto es otra cosa , un reducto donde durante dos dias se dieron cita lo mejorcito del under literario de buenos aires, urbano y conurbano.Bandadas de forajidos poetas provenientes del barro y del fango, angeles vestidos de negro, o de multicolores.Agitadores profesionales de la palabra y el gesto.
Dos dias repleto de una furia desmedida donde tomaron el poder versos, libros artesanales, arte visual y sagrados personajes.Y desde el sabado francotiradores de imagenes verborragicas hicieron de la suya, y ya por la noche se palpito a puro baile toda la energia contenida.Muchas personas sedientas de un poco de arte vinieron a buscar al lugar correcto donde cara a cara pudieron charlar y reir con sus poetas de carne y hueso.
Y es verdad, me deje invadir por las emociones desmedidas y el calido sabor de los mates que fueron desplazados por frescas birras mas a la noche.Me deje llevar / arrastrar por los momentos de celebracion que comparti con mis amigos de HUMO SUBURBANO, un grupo de artistas del suburbano con un angel negro llamado natalia, madame barfly o la bukovskiana, tres nombres para un mismo ser, una poeta de aquellas, si noleyeron su libro "sorbos de locura "busquenlo..ella es una agitadora, una conspiradora profesional contra esta sociedad careta y asesina, ella conspira permanentemente y organiza...
despues viene xergito, un poeta en todo el sentido, de cuerpo entero, en letra y actitud, amante de la noche y los cuerpos calientes, musico, creador nato , siempre dispuesto...groso
la zombie, florcita, un angel que callada va dibujando mundos reales en este mundo que es de mentira, una artista plastica de aquellas que cuenta todo lo que ve en su diario poderoso y lo dibuja con caras tristes que dicen mucho con una energia poderosa...
despues viene ivana, un angel patafisico, un ser que quema con su mirada y con su personalidad que es de verdad,una artista de fuego...
tambien berenice, una poeta surrealista, vestida de negro, hechicero que con sus dulces y potentes palabras nos recuerda a esos poetas malditos por su estetica finamente trabajada, leanla.Un grupo de artistas de verdad con los que comparti dos jornadas alocadas y repletas de arte en palabras, hechos y proyecciones en el cosmos.
Nuestro stand estuvo incendiado y nos juntamos y hasta sacamos fotos con aquellos que admiramos y queremos como WASHINGTON CUCURTO, DIEGO ARBIT, DAFNE ,GRISA DE POESIA URBANA, ELI NEYRA, PIPO LERNOUD, MERLUZA JUAREZ y algun otro que en la ebriedad no recuerdo, todos grosos de verdad, los cuales admiro y respeto mucho por su arte pero sobre todo por su actitud....
Obvio tambien estuvieron con nosotros nuestros queridos amigos del cilc ,FERNANDO BOGADO,JUAN CRASCI, JUAN DAZA, tres pibes grosos, son un power trio al estilo setenta, pura polenta y actitud poetica..Y aunque no pudo estar fisicamente por un tema geografico tambien quiero mencionar a MARCELO NEYRA ,un poeta y agitador cultural que labura mucho con su editorial independiente zediciones desde mendoza, y apoya y fomenta toda esta movida independiente, aunque estaba lejos, estuvo aca con nosotros bailando, brindando y agitando...
bueno espero no haber sido demasiado baboso con mis artistas queridos, ellos se lo merecen, seguro las criticas mas objetivas y elaboradas la haran otros...Yo simplemente queria dejar derramar mi corazon..

SALUD Y POESIA !!!!!!!


Juan Borges

Crónica extraída de www.nocheroja.blogspot.com


Gracias Juan!!

jueves 24 de abril de 2008

Se viene la 7° Feria Del Libro Independiente y a!!!



http://feriadellibroindependiente.blogspot.com
http://feriadellibroindependiente.blogspot.com
http://feriadellibroindependiente.blogspot.com


Se viene la Séptima FLIA...
· 2 d í a s · 2 p i s o s ·
3 y 4 de MAYO
En el Sexto Kultural y en el 2do piso del mismo edificio
(Mutual Sentimiento)
¡¡¡Sí, esta vez dura dos días!!!
F e d e r i c o L a c r o z e 4 1 8 1
6to + 2do piso.(Al lado de las estación de tren de Chacarita)
··: Libros :··
··: Fanzines :··
··: Revistas :··
··: Poesía en vivo :··
··: Performances y Música en vivo :··
··: Proyecciones :··
··: Arte Visual :··
··: Charlas :··
..: PARA MÁS INFO, dudas, preguntas, sugerencias
escribí a: info.flia@gmail.com :..

..: Para reservar Puesto escribí a: flia.stands@gmail.com :..
..: Para Arte Visual escribí a: flia.artevisual@gmail.com :..
..: Para charlas escribí a: flia.charlas@gmail.com :..

TODAVÍA ESTÁS A TIEMPO...
¡FALTA POCOOOOO!

lunes 14 de abril de 2008

Dibujo de Aarón + info de la flia, Feria del libro Independiente y a

Esta es la interpretación del cuento "Despedida de soltero", si querés leerlo está más abajo. Para contactarse con este gran dibujante de 9 años aaron98ottisor@hotmail.com


Se viene la Séptima FLIA
3 y 4 de mayo en el Sexto Kultural
¡¡¡Sí, esta vez dura dos días!!!
Federico Lacroze 4181 Sexto piso
Al lado de las estación de tren de Chacarita
(Corrientes y Lacroze)
Libros - Fanzines - revistas - poesía, performance y música en vivo - Proyecciones - arte visual - Charlas
para reservar stand a
info.flia@gmail.com
Para arte visual
flia.artevisual@gmail.com
Para charlas flia.charlas@gmail.com

jueves 3 de abril de 2008

Convocatoria de la Feria del Libro Independiente (FLIa) + un cuento mío muy, pero muuuy viejo

TODOS LOS MARTES A LAS 21
* * * * * F . L . I . A . * * * * *
REUNIONES ORGANIZATIVAS ABIERTAS
MARTES - 21 hs. ESPACIO LA TRIBU
Lambaré 873-Villa Crespo-

Si querés ir pidiendo un stand:
flia.stands@gmail.com
Para exponer o proyectar:
flia.artevisual@gmail.com
Si querés conocer un poco más esta movida:
A continuación, me animo a publicar un cuento que si mal no recuerdo, lo escribí en el año 2000. Es re sacado, pertenece a una etapa en la que yo escribía osadamente, vomitaba sobre las hojas sin pruritos. No quiero decir que ya no lo haga de ninguna manera... sino que crecí y me pasaron otras cosas. Qué se yo, léanlo y comenten:
LA CASA ESTÁ SUCIA

Allí vive un pájaro; tiene alas, pero no vuela y no porque no pueda, sino porque tiene otros goces. Le gusta mandar, dominar. Habla sin parar, se explaya (¿acaso no teme perder así su tiempo?). Este pájaro no es exactamente un pájaro, sólo fue mi necesidad de calificarlo de alguna manera. Se trata de un conjunto de no se qué, pero forman un cuerpo abstracto, que es el gobernador de una tierra incierta, inhóspita (aunque allí vivo yo).
Tal vez algún día alguien, una presencia concreta, venga a fusilar a esta quietud, o no, me conformaría con menos, mucho menos. A veces salgo, pero todo me invade: los transeúntes que fluyen indiferentes, ¡violan mi “paz” sin mirarme siquiera!; el aire me golpea, me hiere sin lastimarme. Nadie quiere causarme daño (nadie más que yo), sin embargo me faltan anticuerpos, algo que me permita mezclarme, pues no resisto la cotidianeidad del hombre común.
Amado pájaro, amigo de mi soledad impenetrable, ¿qué debo hacer?, ¡si al menos pudieras responder!, pero claro, estás para delirar, derrochar palabras y obsequiarle más nada a la nada.
Ahora tengo hambre y mi casa está muy sucia, ¡todo me molesta y no deseo revertirlo!. Amado pájaro, ¿viste vos lo mal preparada que vine a este mundo? ¿Cómo hacen los que ríen? ¿En dónde se compra la risa?, nunca he recibido una dosis de buen ánimo, o tal vez sí, quizás no la haya notado, seguramente la habré desperdiciado como todo lo que tocan estas manos absurdas, ¡ah! ¿Por qué no se esmeran mis manos?, ¡IDIOTAS, RETENGAN ALGO! Y luego, por favor, tráiganlo como ofrenda para mi pájaro.
Bien sé que “él” no necesita nada más que a mí. ¿Soy su víctima o su protegida? ¿El pájaro es mío o yo soy de él?. ¡Qué poco valoro mi tiempo!, siempre jugando con muñecas invisibles, siempre perdida en la puerta de mi casa, siempre inventando algo que nunca se acaba de gestar, es que... ¿nacerá algún día?, parece un pasatiempos, una revista sin contenido que promete tenerlo en el futuro (¿próximo?).
¡Miento! ¡Siempre miento!, porque la realidad me aburre descomunalmente: ¿por qué los objetos no vuelan? ¿Por qué yo misma no tengo alas? ¿Por qué soy infeliz?, y tengo hambre, sed, la casa está sucia, ¡NO ME ESPEREN, NO CUENTEN MÁS CONMIGO! ¡VÁYANSE A LA MIERDA!, ya me has jodido bastante, ¡VIDA, VIDA, VIDA!, no seas tan insaciable, ¡PÁJARO AMADO!, defendéme, quitáme de aquí, tratá de existir, ¡VAMOS CARAJO!, yo pude con vos, ¡DEVOLVÉME EL FAVOR!, te convoqué, hacé lo mismo por mí y decíle a la vida que me aburre, que si aún quiere habitar en mí debe cambiar, ¡que no me exija más!, y si no quiere, que se vaya, no la necesito. No me importa qué tanto llorarán en mi funeral, porque sé que volveré nueva, lista para arrojar al vacío a otro cuerpo inocente. Mi alma debe ser la culpable de esta inofensiva maldad, que no hace más que deshacerse en quejas. Pero no, mentí (como siempre) mi maldad son los sueños, las ilusiones inenarrables que me separan, me dividen, me apartan y me lanzan allí, lejos de los demás, me distinguen y me extinguen; pues tarde o temprano me van a saquear y me desintegraré sin haber saboreado la victoria de... ¿de qué? ¿En qué me baso?.
Alguien golpeó a mi puerta - ¿Quién sos?
- Soy tu hambre, tenés que comer.
- ¿No sería más fácil que te vayas, así no te siento?
- Me fui muchas veces, pero ahora tenés que comer. Ya no puedo marcharme.
- ¡Dale!, un ratito más...
- ¡No!, tenés que comer, o puedo hacerme más presente y doloroso ¿eso querés?- y me puse a comer con dificultad. Cuando finalicé, oí que golpearon a mi puerta nuevamente: - ¿Quién sos?
- Soy el “Pájaro”.
- ¡Ah!, ¿así que ahora podés mantener una charla coherente?
- Creo que me equivoqué de puerta.
- ¡No te equivocaste!, yo te convoqué, te supliqué.
- Mirá, sos muy rara, no sé de qué hablás: me llamo Ignacio y como soy muy narigón me dicen “pájaro”. Estoy buscando esta dirección- y me mostró un papelito en el que estaba escrita otra numeración - Disculpáme.
- Por algo viniste, porque llegaste en el momento justo – le dije con mucha claridad, subrayando cada palabra escogida - ¿Qué querés de mí? – preguntó, ya un poco asustado - Vos sabés, no te hagas el ignorante.
- Hagamos una cosa: como no tengo laburo, por diez pesos hago lo que quieras.
- ¡Dale!, limpiá mi casa.- Y ese día la satisfacción me llegó, sin saber bien por qué.
El problema empezó cuando no quise dejarlo ir. El me pidió doscientos pesos a cambio de quedarse por una semana. Acepté.
Durante esa semana cocinó para mí, limpió mi casa, me hizo el amor y participó en el juego, aceptando ser “mi pájaro”. Creo que eso fue lo que lo enfermó. Pero cuanto más se enfermaba, más saludable estaba yo. Más adelante falleció entre mis brazos, es que me había “comido” su vida.
Durante algún tiempo volví a lo mismo de antes, a mis delirios, a mí, ese monstruo que soy en soledad. Se extraña el servicio del “pájaro”. Creo que me alimento de otras vidas y tengo hambre, mucha hambre, la casa está sucia, desperdicio mi vida, mi tiempo, mi cuerpo. Tal vez me enferme o enloquezca, a menos que consiga otro “pájaro” real.
¿Quién llamó a mi puerta?
Dafne Mociulsky, año 2000 aprox.

lunes 31 de marzo de 2008

Imágenes desmontables + fragmento de cuento dafneciano viejo



1) Tapa de "Anecdotario de seres desmontables" diseño: Diego Gutiérrez. Contacto di3gogutierrez@hotmail.com
2) y 3) trabajos de Andrés, contacto: josta_kuolema@hotmail.com
A continuación, un fragmento perteneciente al cuento "Relojes, perros, gases, gatos y un gallo", que integraba la lista de cuentos del libro "descarrilamiento", que jamás edité.
RELOJES, PERROS, GASES, GATOS Y UN GALLO

I
Cuando la vio por primera vez, sintió dolor. No ese dolor que causa la belleza física (la sensación de lo inalcanzable), fue por la manera en la que ella recepcionó a su mirada: sonrió sin ironía, sin insinuarse, sin arrogancia pero sin perder la dignidad - Hola - dijo ella - Te miro todos los días, a esta misma hora - contestó él - Lo sé.
- ¿Cómo podés saberlo?, si te miro desde aquella ventana.
- El viernes pasado compraste un paquete de chicles en ese kiosco. Tenés una cara especial, ¡no, en serio, no te rías!, quiero decir que tu cara se fija en la memoria.
- ¡Que manera tan sutil de decir que soy feo! - se quedó callada y seria, como si se hubiera ofendido - ese fue un comentario superficial - y ahí Ricardo comprendió todo, pero absolutamente TODO, como en el final de una búsqueda espiritual - Entonces sos vos, ¿me entendés? - dijo él, decidido a jugarse la carta más importante de su vida - No te creo, podés ser un estratega muy inteligente. No obstante, entiendo el concepto. - la respuesta de ella lo convenció aún más del hallazgo - ¡Sí, sí, sos vos!- y debido a la emoción, le dolió la panza ((Estoy a punto de tirarme el pedo más gracioso y ruidoso de mi vida, ¿qué hago? ¿cómo repercutiría?)) y en una décima de segundo, imaginó cómo puede influir un pedo en el karma: si aguantaba, cosa correcta, podría afectar ciertas manifestaciones (no siempre intestinales) en un futuro (porque se quedaría con ella inexorablemente). Y si en ese momento su cuerpo se expresaba libremente, ella podría llegar a creer que era un acto de cobardía, no tanto de involuntario mal gusto... a ver, esto es complicado: no era un gas de porotos, realmente era miedo... terror. Ella era tan perfecta que sólo podría brindarle el infinito dolor del placer, y era menester defenderse, cagarla groseramente o, soportar la realidad, ella era ELLA, y no habría otra oportunidad.
Su mente, que ya había comprendido que el gas estaba perdido, intentó algo más: imaginarla gorda, fea, vieja, pero no tuvieron poder aquellas imágenes auto-impuestas, porque no era hermosa, no había de qué preocuparse.
Ella se fue mientras él luchaba contra todos los demonios de la inseguridad y de la seguridad.
Dafne Mociulsky (año 2002, creo)

sábado 29 de marzo de 2008

Más de la saga "Anecdotario de seres desmontables" de Dafne Mociulsky + dibujo en 3D de Diego Gutiérrez



Para contactarse con este dibujante: di3gogutierrez@hotmail.com

Supuestamente, esta era la tapa de un libro de cuento que escribí hace mucho, mucho tiempo "Descarrilamiento" se hubiera llamado, no sé si lo publicaré añgún día, quizás, si me animo, podría publicar algunos de esos viejos cuentos fantásticos acá mismo.

Envíenme dibujos, fotos, pinturas: duniashka@yahoo.com.ar

Una entrega más de la serie "Anecdotario de seres desmontables":

LA PREVIA DE LAS CHICAS

Hoy se juntan en la casa de Nahir. En parte, porque sus padres se fueron de vacaciones, pero también todas saben que esta noche le toca prestar las tetas. Venía eludiendo la situación como podía, excusándose con gripes inexistentes, privándose de salir, y hasta se hizo arañar un pecho por su gato en la semana anterior. Estaba muy arrepentida de haber pedido prestadas tantas veces las largar y hermosas piernas de Sofía, las redondas nalgas de Belén y el estómago de Ana, que resistía muy bien el escabio.
Nahir prestaba sus pertenencias, corporales o materiales, sólo al borde de la ruptura de los vínculos. Las chicas vendrían en media hora, y ella pensaba en sus pechos, que seguramente serían manoseados por alguien desconocido en el transcurso de la noche, en el cuerpo de su amiga. Se quitó las falangetas para pintarse las uñas y dejó una oreja cerca de la puerta por si acaso el timbre sonara antes de tiempo.
Antes de abrirles la puerta, se acarició los pechos, le nació una lágrima en el ojo derecho, entonces se lo quitó y lo sacudió para que nadie viera que esta noche le causaría tanto dolor.
−Bueno, esta noche presto mis manos, ¿no les gusta como tengo las uñas?
−Si te las hubieras pintado de rojo te las aceptaba. Yo ofrezco mi pelo.
−¡ay!, ¡qué asco!, ¿no te duele?
−Nah, estoy acostumbrada. También puedo ofrecer mis piernas, no están tan buenas como las de Sofi pero al menos están bien depiladas.
−Yo me re pudrí de prestar mis piernas, hoy presto mis tetas…
−Nahir… ¿escuchaste lo que dijo Sofi?, ¿Nahir, dónde estás?
−Se habrá encerrado a pensar en una nueva excusa para no entregar las tetas. Yo presto mis ojos, ¿me los cambiás por los tuyos, Belu?
−Ufa, la semana pasada me trancé un chabón que se enamoró de mis ojos celestes… no quiero decir que los tuyos color miel sean más feos, pero…
−Yo te los cambio.
−No te ofendas, pero para cambiarme por ojos marrones prefiero quedarme con los míos.
−¡¡¡Nahir!!!, dale, que se nos hace tarde – Nahir, cabizbaja, entra en la pieza, hace un paneo con la mirada, suspira, se quita la remera, el corpiño y se despoja de sus tetas, apoyándolas sobre la cama. Las chicas aplauden y se apresuran en desarmarse. Pronto se arma un alboroto tal, que nadie escucha a nadie. Las interrumpe el sonido de una bocina - ¡Dale, ya nos vinieron a buscar! – Y se acomodan como pueden, los canjes no fueron los ideales y tampoco pudieron vestirse y maquillarse como querían. Nahir solía decir – Necesitamos un mínimo de tres horas para arreglarnos bien – El remis las deposita en la entrada del suntuoso boliche. Nahir es la última en bajar. Se siente rara, fea, demasiado liviana.
Después de tomar varios tragos y bailar, sienten deseos de orinar. Esta no es la noche de suerte de Nahir, esta vez le toca a ella hacer la fila para entrar al baño, por eso se proveyó de la cartera más grande que tenía, en la que entraban las vejigas de las chicas. Era algo asqueroso vaciar vejigas ajenas. Y en medio de esa penosa situación, la encontró Víctor – No esperaba verte acá
Le dijo Víctor, intentando saludarla con un beso en la boca que ella corrió.
−Yo tampoco.
−No me digas que…
−Se nota mucho, ¿verdad?
−¿A quién se las prestaste?
−A Sofía.
−Sofi está con un amigo mío en los reservados.
−Hum…
−No te preocupes, es buen muchacho, las va a tratar bien, jejeje. Bueno, te dejo, tengo que ir a vaciar las vejigas de los pibes.
−Yo estoy en la misma, ¡y cómo pesan!
−Nos vemos más tarde.
−No lo sé…
−Tomá, en serio, dale – y Víctor le dio su mano derecha – Así me aseguro de volver a encontrarte, y sé que no vas a ser tan mala de tirarla por ahí, ¿verdad? – Ella le contestó con una sonrisa, pero no supo decirle lo que verdaderamente pensaba, que estaba muy fea esa noche, muy perdedora, que no se sentía merecedora de besos y caricias. Cuando finalmente pudo entrar al baño, orinar y vaciar las vejigas de las chicas, miró el tacho de basura con mucha tentación de tirar la mano de Víctor.

Dafne Mociulsky

Nueva entrega de la saga "Anecdotario de seres desmontables" de Dafne Mociulsky + creaciones de Dina Stasta






Contactos de Dina Stasta: dstasta@hotmail.com
Envíenme dibujos, fotografías, imágenes, delirios visuales a duniashka@yahoo.com.ar
A contionuación, otro cuentito de la saga "Anecdotario de seres desmontables"
EL COLADO

Si hay mucha gente junta se perciben las variedades emocionales. Gente llenando vagones de tren, sudores, sonidos, saludos. Si hay rubios, morochos, gordos, flacos y lisiados, tiene que haber, por añadidura, tristes, alegres, meditabundos, exaltados, borrachos, medicados y mediocres. Si alguien viene de pasar una tarde maravillosa, tiene que haber otro que anduvo de paseo por el infierno y se trajo una bolsa de dolor. Si alguien viene de hacer el amor, tiene que haber otro que viene de no haber podido hacerlo. Hay uno que está nervioso, morocho, de pelo lacio y largo, delgado y vestido con ropas muy amplias, sentado al lado de una señora tensa, rellenita, colorada, poco sonriente, desconfiada, con vestido verde y una mano apretando la cartera amarilla. El nervioso morocho oye la palabra detonante “Pasajes…”. El nervioso morocho mira hacia la ventanilla, hacia la señora, hacia el guarda que aún no está tan cerca – Hoy no es mi día de suerte, señora, no tengo boleto ¿le puedo pedir un favor? − la señora lo examina con una mirada muda – Mire, estamos llegando a la estación, yo voy a ir tirando mis partes por la ventanilla… ¿podría ser usted tan amable de alcanzarme la cabeza cuando esté abajo?− la señora seguía impasible, aunque mirándolo con los ojos un poco más abiertos. El guarda estaba a tres personas de distancia y el nervioso morocho comenzó por su brazo izquierdo; la abertura de la ventana era pequeña, en el caso de que la señora se decidiera a ayudarlo, debería recurrir a la otra ventana que estaba más abierta y la cabeza pasaría −Por favor, señora− y con una rapidez increíble el joven se deshizo del torso y las piernas −Por favor, señora, déle− y el muchacho ya estaba armado abajo, esperando la cabeza con los brazos extendidos; la señora tomó la cabeza entre sus manos, el guarda estaba a una persona de distancia, la gente la miraba y nadie decía nada.
Dafne Mociulsky

viernes 28 de marzo de 2008

Otro cuento de la saga "Anecdotario de seres desmontables", de Dafne Mociulsky + dibujo de Aarón Rositto





Encontré este dibujo de mi niño, Aarón, en un archivo perdido entre tantos otros y me gustó mucho esta representación de un viaje.


Quien así lo desee, puede enviarme sus dibujos y/o fotos a duniashka@yahoo.com.ar así lo subo a este espacio, quiero que esto sea una galería abierta.


En cuanto a la Feria del Libro Independiente (FLIa), les cuento que nos estamos juntando los martes a las 21 hs. en FM La Tribu, lambaré al 800, barrio de Villa Crespo, quien quiera participar, puede hacerlo. Para ver + info acerca de esta movida: http://www.poesiaurbana.com.ar/, http://www.feriadellibroindependiente.blogspot.com/, o si tenés paciencia mirá un poco más hacia abajo en este mismísimo blog y verás diferentes instancias de lo que es la flia.


Ahora sí, otro cuentito de la saga "Anecdotario de seres desmontables" Vol. 1, primer librito mío difundiéndose en trasnportes públicos.



DESPEDIDA DE SOLTERO

Al gordo Fernando, como a todo buen camionero, le gustan los días nublados, esos que son casi blancos, fresquitos y al mismo tiempo lejanos a la lluvia. Consideró que esta vez podía llevar a su hijo. Veía a su mujer muy cansada, le vendría bien pasarse el fin de semana libre de ellos, mirando la tele, reposando esa movediza panza de seis meses.
El hubiera querido tener como mínimo tres hijos a esta altura, pero la respetó a ella, que quiso esperar seis largos años.
Román, con la misma seriedad con la que su padre preparaba su bolso de mano, a su vez llenaba una mochila con juguetes, lápices de colores y hojas para dibujar – Comé ahora Román, que hasta San Nicolás no paramos – y el nene prometía una y otra vez que estaba bien, que estaba listo y que no le pediría absolutamente nada. Hasta se había puesto la camiseta de Rosario Central para serle más agradable. Fernando se encogió de hombros, besó a su mujer en la frente y en la panza y se subió al camión junto a su hijo. Era temprano, Román se quedó dormido a los veinte kilómetros de ruta. Fernando hubiera querido que se mantuviera despierto, esa era la gracia de llevar un acompañante, aunque por otro lado, ¿de qué podría hablar con su hijo de seis años?, ¿de política, de fútbol, de mujeres?, y seguramente, Román por su parte tendría derecho a pensar, ¿de qué voy a hablar con papá?, ¿de pokemones, de los padrinos mágicos, del GTA?. La otra vez pasó algo parecido, esta era la segunda vez que viajaban juntos. Ambos se habían puesto algo tímidos en su primer viaje. No coincidían en gustos musicales y se aburrían fácilmente de jugar al “veo veo”, al “Ni si, ni no, ni blanco ni negro” y a “la batata macabra”.
Fernando decidió parar en una estación de servicio. Román se desperezó, exagerando un poco los gestos - ¿Tenés hambre? – Román no le contestó, solía bloquearse cuando debía contestar, porque siempre pensaba en pos de su conveniencia, por ejemplo, en este momento, pensaba en que en realidad tenía hambre de golosinas, sin embargo antes de pedirle a su padre algo dulce tenía que comer, pero… ¿y si pedía comida y después el padre le decía que no tenía más plata?, jamás le contestó, y el padre pidió un sándwich de milanesa para casa uno. Román comió hasta la mitad con notable esfuerzo – Pá… quiero algo de postre, ya me llené – y Fernando no se hizo rogar, porque su mujer no estaba y a él no le gustaba renegar, le compró un alfajor de tres pisos y una chocolatada. Entonces volvieron muy contentos al camión.
Román lo observaba mucho, esto ponía algo tenso a Fernando -¿me querés decir algo, que me mirás tanto?
−Pá… ¿por qué los animales no son desmontables?
−Porque es justamente esa cualidad la que nos separa de los animales, hijo.
−Pá, ¿es cierto que si le cortás una pata a una cucaracha le crece una nueva?
−¿Quién te dijo eso?
−No lo sé. ¿Puedo usar la tapa del termo?
−¿Para qué la querés?
−Porque estoy muy aburrido, y cuando me aburro me gusta jugar a embocar mis dientes en un vaso, ¿me prestás la tapa?
−No, ¿mirá si tenés mala puntería y después nos cuesta encontrarlos? − Quedaron en silencio durante unos cuantos kilómetros, hasta que una silueta apareció en la banquina, haciendo dedo. Era un hombre desnudo y sin cabeza −¡Pá!, ¿qué hace ahí ese tipo en bolas y sin cabeza?
­−¿No podés decir desnudo en vez de “en bolas”? − y Román se fastidió, le molestaba esa cosa de los adultos de hacerse pasar por bien educados delante de los chicos, como si los chicos nunca hubieran escuchado como hablan entre ellos. Volvió a retomar el tema
−Bueno, pero decíme, ¿qué le habrá pasado?
−Jajaja, debe ser un porteño que le hicieron la despedida de soltero.
−¿y qué es eso?
−Es una costumbre: cuando un hombre se va a casar, los amigos le hacen una despedida.
−Ah… ¿es porque se va a mudar de casa cuando se case?
−Esteee, no es por eso, sino que se despide de su vida de soltero.
−¿A vos te hicieron una?
−Mmm, sí, pero te la voy a contar cuando seas más grande.
−Pero no me dijiste por qué ese tipo estaba en bo… digo, “desnudo” y sin cabeza en la ruta.
−Ah, lo que pasa es que en Buenos Aires cuando le hacen la despedida de soltero a un hombre le hacen esa joda de llevar el cuerpo a Rosario y la cabeza a Mar del Plata.
−¡Ay, pobre!, qué suerte que no soy porteño.
−Igualmente no te vas a salvar de alguna jodita, mirá que los rosarinos somos bravos también.
−Entonces no me voy a casar nunca.
−No me digas eso, ¿es que no nos vas a dar nietos a mamá y a mí?− otra vez Román se quedó callado, mirando hacia atrás, viendo empequeñecerse la silueta del hombre, que a decir verdad, estaba bastante fantasmagórico -¿Nadie se lo va a llevar?
−Sí, hijo, ya lo va a levantar alguien, de última lo salvará la policía.
−Pá, ¿hay que ser bueno?
−Sí, claro, por supuesto, cómo se te ocurriría lo contrario.
−¿Vos sos bueno Pá?
−Sí, claro.
−Entonces, ¿por qué no lo levantaste?



Dafne Mociulsky

jueves 6 de marzo de 2008

De la serie "Anecdotario de seres desmontables" de Dafne Mociulsky + ilustración de Aarón

Interpretación de "El cumpleaños de Pablito" primer cuento que integra "Anecdotario de seres desmontables" de Dafne Mociulsky. Ya que estoy, aprovecho para decirle a la gente que ve los poemas en trenes, bondis o subtes, que no los roban al llevárselos porque están para eso, quizás en próxima tirada agregue abajo "Si querés arrancáme"





EL CUMPLEAÑOS DE PABLITO

Es increíble como en la adultez una se pasa al otro bando. Casi me cuesta creer que cuando era chiquita me gustaba ser desarmada totalmente para mi cumpleaños. El tío Carlos me sacaba los brazos y terminaba de separar todas las partes sobre la mesa, a mi mamá no le gustaba porque iban quedando marcas de piel sobre el vidrio que ella tanto cuidaba; todos nos ponemos condescendientes para los cumpleaños de nuestros hijos. Mi papá me sacaba las piernas y el tío Alberto separaba los pies para hacerles cosquillas. Toda la familia trabajaba en conjunto, como lo están haciendo ahora con Pablito. Y yo sufro.
Tengo el torso de Pablito, lo escondí dentro del lavarropas porque no pienso permitir que nadie pase al lavadero; mi mamá hacía lo mismo conmigo y con mis hermanos: con el torso no se juega. Mis hijos mayores, Raquel y Sebastián, ya escondieron los dedos detrás de las macetas. Mi marido y sus dos hermanas se dividieron casi todo el resto: la cabeza en la alacena de la cocina, brazos y antebrazos en la bañera, entre los juguetes de Hernán, el más chiquito de mis hijos. Pablito cumple 10 años hoy y es su primer desarmamiento, estoy escuchando cómo se ríe su cabecita desde la alacena. Y yo sufro, no sé qué hacer, todo está cocinado, decorado, limpio, organizado, escondido. Los chicos van llegado, siempre hay dos o tres que se anticipan – No, todavía no vamos a buscar al cumpleañero, esperen a que lleguen los otros – estoy nerviosa, no sé con qué entretenerlos. Cuando yo era chica no cualquiera tenía una videocasetera en su casa, por lo tanto ver una película era una buena propuesta, pero a estos pibes de ahora, ¿con qué los seduzco?, Pablito casi me mata cuando le pregunté si quería que contratase a un payaso para hacer la animación de la fiestita.
Mi marido me retó por cocinar tanto, para qué tantas pizzas, empanadas, sanguchitos, papas fritas y jugos de frutas si sólo quieren encontrar y armar a Pablito, comer la torta, picotear algo, romper la piñata e irse a los juegos en red por dos horas; mi marido los va a llevar con el auto. Y yo me voy a quedar sola, limpiando.
¡Qué griterío!, llegaron casi todos juntos, sólo falta mi sobrino Mauricio, el hijo de Estela, mi hermana menor, la viuda. Jaja, todavía me da gracia acordarme de Estela cuando era chiquita, me encantaba esconderle las piernas antes de que se despertara para llegar antes que ella al desayuno y apropiarme de las tostadas más grandes. Pobre Estela, enviudar así, embarazada, joven, solita. Siempre llega tarde a todas las reuniones, pobre, vive tan lejos, allá en el barrio Savio, en un departamentito de monobloc. Tan mal no la dejó el finado, pero… siempre sola Estelita, con las piernas gordas, llegando cansada, sentándose en el sillón, como ahora que acaba de llegar y saluda con la mano a todos de una vez, se saca las piernas y les unta crema desinflamante. Mauricio está tímido y se mira las zapatillas, se da cuenta que la mamá lo trajo bastante roñoso, ¡pero que importa Estelita!, viniste, cansada, dolorida y sin regalito, ¡qué importa hermanita!, viniste. Empieza la búsqueda, Mauricio busca solo, se aleja de los demás y cede su lugar si a otro le interesa, de repente encuentra un dedo, un meñique y viene otro chico, que es del grado de Pablito pero no me acuerdo cómo se llama, y se lo quita a mi sobrino, jactándose de ser el primero en encontrar la primera parte de Pablito. Cada tanto me acerco a la alacena y le digo a la cabeza de mi hijo que deje de reírse, no quiero que le encuentren la cabeza aún, preferiría que sea lo último. Por las dudas me quedo parada en el vano de la puerta de la cocina, yo sé muy bien que mi presencia intimida a los chicos; uso una mirada que a mi mamá le daba muy buenos resultados. Una vez, cuando yo cumplí doce años, mi prima Verónica encontró mi cabeza, y se puso tan contenta que la tiró hacia arriba y la atajó en el aire, y cuando me tuvo entre sus manos, sin querer, me metió un dedo en el ojo, ¡ay qué dolor!, no lo voy a olvidar nunca. Estuvo a punto de arruinarme la fiesta. ¡Ah!, la nena esa que gusta de mi hijo (según sé de muy buena fuente) ya encontró los brazos en la bañera y Mauricio encontró el muslo derecho, pero el gordito ése que va al grado de mi hijo se la arrebató de una. Pobre Mauricio, siempre con los ojos llorosos, igualito a su madre, ojalá que no engorde cuando sea grande. Estelita ya se comió dos porciones de pizza, siempre la primera en probar los bocados. Yo no sé cómo se las arregla para estar tan gorda si es cierto que no le alcanza ni para comer. Hace rato que dejé de ayudarla, yo no sé como se las arreglará, no quiero ni pensar en eso porque sufro.
¡Mierda!, tengo que entregar el torso, odio esto. Voy a tener que dejar que entren los chicos en la cocina, ¡ay!, parecen un malón, se apuran en tomar sillas para subirse a revisar las alacenas, ¡qué brutos!, a ése rubiecito se le cayó la harina –Perdón, señora, yo lo voy a limpiar- sí dale, nene, andá, andáte a la re puta que te parió, ¿vos sabés cómo le gusta la harina a las cucarachas?, por supuesto no le digo nada de lo que pienso y mientras tanto, Ludmila encuentra la cabeza de Pablito, que se ríe como loco, alguien le está haciendo cosquillas en los pies en el living, seguro que es el tío Alberto, que no pierde nunca la costumbre, ¡y qué viejo está el tío!, hasta sus palabras parecen amarillas, como las páginas de un libro viejo, habla como oxidado, seco y sonríe más que antes porque es su mejor manera de comunicarse ahora que no se le entiende casi nada. Yo no sé que me pasa con él, que le respondo con otra sonrisa y me vienen ganas de llorar, supongo que falta poco para que se muera, ya se va pareciendo cada vez más a lo que será su cadáver, me hace acordar a mamá cuando la vi muerta. No creo que llegue al próximo cumpleaños de Pablito, ni si quiera al de Raquel, que cumple doce el mes que viene. Cuando yo era chica era la favorita del tío Alberto, que tuvo muchas mujeres pero nunca tuvo hijos. El me llevaba al cine, ¡qué lindas épocas, era tan barato!, y se veían dos películas, no una sola. Siempre me llevaba a mí y a veces Estelita se quedaba llorando en la puerta de casa, porque él no la quería, ni la quiere. Hace años que no se dirigen la palabra y yo sufro, por los dos, ¡son tan orgullosos!, ¡ay!, y yo acá como una tonta, acordándome del pasado me olvidé de entregar el torso, nadie lo encuentra por ningún lado y se están empezando a aburrir, hay tres que están jugando a la mancha -¡Cuidado con los adornitos, chicos!, ¡acá adentro a la mancha no se juega!, ¡en el patio tampoco, están los malvones!- ya mismo entrego el torso.
Pablito está chocho, el padre lo sube hacia la piñata y la pincha con la aguja y ¡pufff!, papel picado, harina, caramelos, chiches, anillitos de plástico para las nenas y los chicos revolcándose en el piso, llenándose los bolsillos de caramelos y chiches lo más rápido que puedan. Pobre Mauricio, tan lento, pero Pablito es bueno con él y le comparte. Yo siempre le digo a Pablito que no rechace a su primo porque es más desgraciado que él, porque Pablito mucho no lo quiere al primo, se aburre con él. Mi hijo es de hacer travesuras, va de acá para allá, juega a la pelota, ¡es tan inquieto!, y el otro, pobrecito, siempre tan apagadito, como si estuviera enfermo de tristeza, ¡ay!, no quiero pensar en eso porque yo sufro.
¿Qué hago?, ¿los dejo jugar un rato más o traigo la torta?, ¡me están enchastrando toda la casa!, ¿se puede saber quién les dio permiso para jugar a las escondidas?, ¡para colmo escondidas desmontables!, no, no lo permito, después cuando se tengan que ir van a tardar un montón en encontrar sus partes, ¡si no lo sabré yo, que de chiquita hacíamos lo mismo!.
Varios pedazos de torta se cayeron al piso, ¡son tan dispersos los chicos!, apoyan las servilletas sucias de chocolate en cualquier lado, y yo sufro, no sé cómo voy a hacer para arreglar este despelote. Pero por suerte esto ya se termina, mi marido ya les está dando las bolsitas con regalitos a cada uno; yo misma las armé, espero que les gusten los alfajores y el mazo de cartas en miniatura, lo de los chupetines fue idea de mi cuñada, yo no estaba de acuerdo pero no me iba a poner a discutir justo hoy. Yo a mis hijos los cuido mucho de las caries.
Ya mi marido los está cargando en el auto a todos los pendejos, pero mi sobrino no quiere subir -¿Por qué no querés ir con los chicos, mi amor?- y me muestra esos ojos llorosos –Dale, nene, ¿o nos vinimos hasta acá al pedo?- le dice Estela – Tía, ¿puedo contarte un secreto? – y yo me agacho para que me diga – Es que yo… yo no sé usar la computadora, yo nunca fui a internet- me quedo perpleja, ay, pobrecito, ¿con qué se entretendrá este chico, digo yo?, por lo que me cuenta mi hermana, muchos amigos no tiene - ¿puedo quedarme a mirar la tele?, en casa yo no tengo cable y van a pasar Spiderman II, que yo no la vi, ¿puedo tía?, ¡dale, dejáme quedarme!, te prometo que no ensucio nada – y mi marido que toca la bocina, mi hermana que lo reta y yo que sufro, ¡ay Dios!.



Dafne Mociulsky

lunes 11 de febrero de 2008

Un muy buena manera de conseguir libros de autores independientes

e L e B e C é
La Bolsa Cultural



Somos un grupo de escritores independientes que entendemos que el derecho del lector es más importante que el derecho del autor. Estamos convencidos de que el verdadero valor literario de cada texto no está basado ni en la encuadernación ni en el tiraje ni en su prensa y difusión, sino en el talento y capacidad de expresión y de identificación popular. Es por eso que desde hace años, a través de la venta directa en parques, recitales y espectáculos intervenimos directamente con el lector, ofreciéndole un trabajo autogestionado a un precio accesible.

Ante la búsqueda de seguir expandiendo la obra independiente y generar una alternativa atractiva para que todos puedan acceder a ella, decidimos unirnos en un proyecto conjunto que denominamos "L.B.C." (La bolsa Cultural). El mismo consiste en una suscripción mensual que será entregada en mano a los interesados, que incluirá libros de autores independientes, revistas culturales autogestionadas, descuentos para espectáculos, tragos 2x1, y otros beneficios que le iremos informando oportunamente.

El precio de la suscripción es de $ 6,50 pesos por cada número + $ 5 por el envío.
Como la planificación del contenido será cada cuatro meses, quienes lo requieren podrán recibirlo de una vez, abonando solamente una entrega ($ 26 por el material del cuatrimestre + $ 5 por la entrega. Estos precios son para envíos en Capital Federal y conurbano bonaerense. Consulten por envíos a otros lugares)



Nº 19 Febrero: Miedo roto, de Dafne Mociulsky


"Los escritos de Dafne Mociulsky nos hacen recordar que la buena literatura vuelve y vuelve y vuelve siempre renovada. Dafne es una de las nuevas y mejores voces de la literatura independiente argentina, no es poco eso, porque la literatura independiente argentina ya hace dos o tres años que está dando mucho que hablar"

"Miedo roto en principio es una novela costumbrista, llena de personajes sin destino y sin ambiciones, entregados a sus miserias cotidianas, pero aquí está el milagro, pasados por las manos de Dafne Mociulsky estos personajes se vuelven maravillosos, curiosos, bellísimos, pasados por las manos de esta escritora esta historia se vuelve genial, se lee de un tirón, y se quiere leer más, una alegría que exista este libro, una gran alegría"


Nº 20 Marzo: 28 días, de Diego Skliar




“Se nos pide demasiado a cambio de estar vivos. Lo dice Diego Skliar en este libro singular donde los días van pasando como sombras de luz. Son veintiocho o quizás mil. La cifra nada significa: el río transcurre bajo el asfalto.
Con un estilo fragmentario y no por eso menos contundente, Diego Skliar dice mucho con poco. Le piden demasiado y responde con la vida”


"Es todo tan triste y tan miserable, cada acto cotidiano no hace más que acentuar manías egoísmos y desesperación, cada día que pasa no trae más que tristeza desgaste miserable de durar. Por suerte Diego puede escribir como para respirar algo de buena vida un rato, quizás, hasta el próximo libro, que con un poco de suerte va a ser tan bueno como éste que estamos presentando acá"


Y además:

Nº 17 diciembre: Tiburones, un viaje a Florida. De Ezequiel Abalos



“Este viaje se inicia con una premisa: no puedo leer si no estoy sobre ruedas. No sé de dónde viene esta condición; para alguien que pasó treinta años sin leer eso no importa, haber podido encontrar la forma basta y sobra. Lo importante es ganar el terreno perdido, no lamentarse de todos los viajes que me perdí de leer lo aún no leído.”"Con esta frase el autor, Ezequiel Abalos, sienta el precedente de lo que vendrá. Sin dudarlo comienza a realizar viajes llevando siempre consigo cinco o seis libros.Tiburones se basa en un viaje a Florida narrado en tiempo real, en el que la lectura elegida se entremezcla con los extravagantes personajes que suben al colectivo durante el recorrido.Atlas de Borges, El Perfume de Patrick Süskind, Alucinaciones Salvajes Proyectadas de Xuan Pablo González, La Conquista Erótica de las Indias de Ricardo Herrén, La personalidad de los Animales de Munro Fox, Frases de Cabecera y un ocasional libro de cuentos de Kafka participan de esta odisea que refleja aspectos de la historia argentina a través de las situaciones que suceden ininterrumpidamente: un joven parecido a Carlos Monzón con una misteriosa guitarra, un vendedor punk que ofrece el libro Juicio a las Juntas y se encuentra con un defensor del proceso militar, un choque con una combi que lleva un grupo de holandeses que trabaja para la televisión de su país y el reencuentro con una ex novia que reaviva el pasado y lo enfrenta con su realidad.Un entretenido cuento sobre ruedas que también es un viaje turístico por la zona norte de la ciudad de Buenos Aires, marco adecuado para esta realidad ficcionada del autor, que, en este momento, inicia un nuevo viaje con otros libros."


Nº 18 enero: Tríptico, de Diego Arbit - Fabio Guerrero Arévalo - Darío Semino

"Una de las novelas más originales que leí, coescrita con Darío Semino y Fabio Guerrero Arévalo. La forma de escribir de Leandro Torbi, que vende sus libros por los bares de Palermo irrita de tal manera a Zunilda Atrofocia que ésta decide comprarle absolutamente todos los libros que produce, para después quemarlos. Leandro ya no tiene inventiva para seguir creando, y sin embargo esta vieja es la fuente de sus ingresos, por lo que decide llamar a unos amigos para que le ayuden a escribir su nuevo libro. Esto es lo que hace Diego Arbit y es lo que se lee en el libro. La realidad y la ficción se unen de tal manera que uno al leer muchas veces se pregunta qué parte es real, y a pesar de que es la misma obra la que lo dice no deja de sorprendernos y hacernos pensar. Uno de los libros más crudos de Diego, casi como si fuese un cierre de sus anteriores obras."

"Y termino aclarando que estas páginas prolijamente numeradas y encoladas en uno de sus extremos, no hablan más que sobre esa insoportable necesidad de escribir, esa voluntad y esa maldición que cargan los que, así, una letra tras otra, sólo pretenden escribir una historia."

"El libro fue escrito simultáneamente vía mail. Sin que los escritores pudieran charlar sobre el capítulo que viniera después. Era escribir, mandar, y ver qué mandaba el otro escritor. Cerrar los ojos y ver qué salía. El orden de los capítulos de esta versión de Tríptico fue seleccionado por Diego Arbit."

Pero les recordamos que todavía nos quedan ejemplares de :
La Bolsa Nº 1: Naturo, Guillermo de Pósfay
La Bolsa Nº 2: Abrepuertas, de Diego Rojas
La Bolsa Nº 3: Soy todo ojos mirando, de Diego Arbit (agotado, esperando reimpresión)
La Bolsa Nº 4: Ofir, de Pablo Strucchi (muy, muy pocos, ya se agotan)
La Bolsa Nº 5: Allegro andante, de Guillermo de Pósfay
La Bolsa Nº 6: Empiezo a caminar en círculos, de Diego Arbit (muy, muy pocos, ya se agotan)
La Bolsa Nº 7: Dioptría, de Ezequiel Abalos
La Bolsa Nº 8: El asunto, de Pablo Strucchi
La Bolsa Nº 9: O quizás nada, de Diego Arbit
La Bolsa Nº 10: Vudú, de Guillermo de Pósfay
La Bolsa Nº 11: , de Diego Seoane
La Bolsa Nº 12: Máscara y vacío, de Anahí Ferreyra
La Bolsa Nº 13: Masticando mis sueños, de Diego Arbit
La Bolsa Nº 14: Yerba mate libre, de Guillermo De Pósfay
La Bolsa Nº 15: Leyendasurevoluzion, de Xuan Pablo González
La Bolsa Nº 16: Hkal e ydos co pio, de Martín Schencman
(Si quieren pedir más información de estos primeros 16 libros pueden hacerlo a labolsacultural@hotmail.com)


Este mes aportan su material a La Bolsa Cultural:

Un agazajo en el Pachamama
(Argañaráz 22, www.ccpachamama.blogspot.com)

+

Revista Pipí cucú, y muchas revistas culturales de distinto tipo

+

Fanzines

+

Descuentos para comprar en “Anuk, almacén de libros” (Vidal 2123, Cap. Fed.) anukalmacendelibros@gmail.com 4896-4390 (pregunten por: Literatura independiente, Primeras ediciones, Obras completas, Historietas y comics)

+

"Historias" Libro de Pablo Lancellotti pablonesta@hotmail.com

Para suscripciones y consultas a:

labolsacultural@hotmail.com

miércoles 6 de febrero de 2008

Qué bueno que pase esto


Estas fotos las sacó Gabriel Lezcano en el tren General San Martín (de Retiro al Pilar), es casi siempre en este tren en donde desempeño mi campaña poética. La primera foto es un dibujo de Aarón, mi niño aaron98ottisor@hotmail.com . La página de Gabriel es www.hacerse-cargo.com.ar , recomendable y comprometida, fíjense.

Y ahora, un poema que, justamente, habla de distancias, trenes, bondis, subtes y demases. Ah!, es mi último poema:

Entre El Palomar y Sarandí

Paredes entre nosotros
Kilómetros, casas, gente, pasto
La ciudad en el medio de tu cama y la mía.
El teléfono crea ilusiones de acercamiento.
El Palomar, higueras, moreras, nísperos
La vía muerta muestra sus dientes de león.
Me hundo en un libro,
cada tanto me sacude una curva.
Pasan las palabras más que la brisa.
Avenida General Paz
Y hay ruido
Paz general no, el murmullo asciende.
Dejo de leer para ser ventana
Árboles tristes, árboles geniales
Periferias, ciudad, embudos de cemento.
Ya puedo contar millones de personas
desde que salí de casa.
Colectivos que se arrastran cansados
Por calles de nombres que se repiten.
Trenes tronando.
Bocas que no hablan, bocas de subte.
Perros, palomas, gatos ocasionales.
Los bosques de Palermo
Retiro y me retiro
para seguir rodando hacia vos.
Paseo colón, y yo que no paseo.
Me impaciento. Me canso.
Parque Lezama, barrancas y barracas.
No quiero mirar hasta llegar a Dock Sud
Restos de basura veraneando en el riachuelo
El Río de la Plata se ve lejano
como un poema volando al viento.
Puentes, brazos de hormigón
Enredados en orgías automovilísticas.
El bingo de Avellaneda y ya te siento cerca
Libros terminados en salas de espera rodantes
Esperando verte, esperando decirte
Que es lejos
Que el oeste con el sur
hacen mucha fuerza para besarse.
Sarandí, metáfora indecisa
Una laguna, un estadio, monoblocks,
Y tu casa, al otro lado de mi mundo.
Son paredes
Que nos visten
De distancias.

Dafne Mociulsky

martes 5 de febrero de 2008

Cuadros de Mirta, artista plástica que volvió hace poco de vivir en Cuba. Abajo, un fragmento de texto mío que más inédito no podría ser




Para contactarse con Mirta: mirtaep73bis@yahoo.com.ar o mirtaepbis@yahoo.com y, para ver + material de esta grossa:
http://www.sendpix.com/albums/08012812/8lx4ufy4ss/ les recomiendo darse una vuelta por ahí.


A continuación, un fragmento de la última novela que escribí y hasta podría decirse que la terminé, sin embargo no pienso parirla aún porque le hace falta unas cuantas miradas, si alguien se anima a leer una novela tirando a larga en pantalla, con mucho gusto la envío x mail, si algún valiente de la vista y la espalda la quiere, que me la pida a: duniashka@yahoo.com.ar
Esta novela se trata de una nena de 13 años, está relatada por ella en 1º persona. No adelanto nada más porque me da pudor, les dejo ver este pedacito y ya me agarra taquicardia:


El otro día me pasó algo feo con mi vieja. Me pidió que la acompañe a pagar una boleta vencida. La cola era como de setenta personas con cara de orto, abanicándose con sus propias boletas porque a pesar de que hace rato que es otoño ese día hacía más calor que en verano. Ella se puso de mal humor, pero de re mal humor – ay, no puedo más, me duelen las piernas, no soporto estar tanto tiempo parada – decía a cada rato – esto antes lo hacía la shicse (no sé como se escribe esa palabra, por eso la puse como suena, cualquiera que sea "de la cole" entendería) decíme algo, no te quedes callada – y yo no tenía ganas de hablar, sino de cantar, y si hay algo que a mi vieja le revienta es que cantes cuando ella quiere que la escuches o que le digas algo que ella tenga ganas de escuchar, ¡qué tipa caprichosa!, no entiendo como alguien así cree que está capacitada para educarme – no tengo ganas de hablar, má. Si querés andá a tomar un café y yo sigo en la cola – me miró de una manera muy rara cuando dije eso, pero igualmente se fue y me dejó tranquila por un rato. Ahora me agarré la costumbre de llevar en mi bolsito una lapicera y un cuaderno, ¿para qué quiero una portátil?, no me hace falta. Entonces escribí esto:
Setenta y cuatro arvejas eran; pero este pasatiempo le resultó odioso, era matemático y no contemplativo, no valía la pena. No tenía sueño, o quizás no le venía el sueño porque la pareja de la habitación contigua estaba discutiendo otra vez "¿Y ese mensajito de texto?, ¿te creés que soy boludo?" – él, ella: "Nada que ver, es mi primo" – él: "No chamuyes más, dentro de poco voy a tener que agacharme cuando pase por una puerta para que mis cuernos no se choquen, ¿te parece gracioso, te reís en mi propia cara?" – ella: "Bueno, ya me cansé, me voy a lo de mi vieja" y después vino el griterío, ya no se entendía lo que decían. Germán estaba tirado en la cama, tieso, frío, nulo, silencioso, pero no aburrido, eso nunca. En el techo había unas manchas muy sugestivas
Y ahí tuve que parar porque era mi turno, pero mi vieja no estaba, y yo no tenía ni la plata ni la boleta, como no sabía qué hacer, me hice a un costado y dejé pasar al siguiente, quedándome cerca, pero el vigilante me vino a decir que no podía estar ahí, y yo que no tenía ganas de discutir, salí a buscar a mi vieja. En el bar de enfrente no estaba, miré para todos lados y el próximo bar más cercano estaba en la otra esquina, así que fui para allá, pero tampoco estaba ahí. Mientras hacía todo esto estaba tremendamente inspirada y con miedo de olvidarme de todo lo que quería escribir (bueh, finalmente me olvidé, ya fue). Volví a la central de la luz y ahí estaba mi mamá, sacando chispas por los ojos - ¿sos pelotuda o te hacés? – me gritó antes que cruzara la calle, ¡una vergüenza, todo el mundo se dio vuelta para mirarme, a ver quien era la pelotuda!. Me dijo de todo, me re puteó de arriba abajo, yo me cansé y le dije – La culpa es tuya, te demoraste una bocha, tenías que estar pendiente del tiempo, o me podrías haber dejado la plata y la boleta a mí, además, si me hubieras comprado el celular que te pedí para mi cumple nada de esto hubiera pasado – y cuando le dije eso se puso furiosa, rabiosa diría, y me pegó una paliza. Sentí algo muy extraño. Hacía años que no me pegaba así. Me quedé mirándola, sin moverme, al toque me di cuenta que se arrepintió, aunque ella es de las que nunca piden perdón.


Dafne Mociulsky

jueves 31 de enero de 2008

Dibujo de Daniela Canale y + poemas dafnecianos

Para felicitar a Daniela o algo por el estilo: da_canale@hotlail.com y su blog: www.tatamandarina.blogspot.com


A continuación, mis dos poemas más clásicos, los que más leí en público:



BASTA DE DECIR BASTA
Estoy acariciando,
moldeando, argumentando
y masturbando
a mi próxima soledad.
Veo en mi futuro
un sinfín de gatos coloridos
sin teléfono
estrechas visitas,
ausencia de falo.
Ningún monumento en mi patio
(porque tampoco habrá patio)
Veo espejos rotos
miles de hojas
olor a teatro muerto
y un silencio empedernido.
Quisiera decir otras cosas
decir que lucho
que no soy perdedora
ni víctima de nada.
Sin embargo...
me duelo.
Si escribo poesía,
hay algo que anda mal.
No soy Alejandra Pizarnik
pero yo también puedo decir
que mis brazos insisten en abrazar al mundo,
porque aún no les han enseñado
que ya es demasiado tarde.
Vómitos mentales, bien podrían ser
estos versos huérfanos de amor.
Se desprende, se desliga
rompe su yugo
la palabra descarnada, atrevida.
Si digo que no duele, miento.
Estoy demente, o tengo gustos muy raros
muy dispares
y me entretengo con mi fluctuación.
Nada de esto sirve.
Estoy pelotudeando con la palabra,
quizás para no perderla,
para poder asirla un poco más.
Amo y odio a la palabra
(no es mi amiga).

Dafne Mociulsky



AUTOCONVENCIMIENTO

Ausencia que se dibuja
en las paredes, que eran hojas.
Ausencia que no es
falta de presencia.
Tampoco es estar diciendo
las mismas "frasecitas"
con diferentes atavíos.
No es cierto que te extraño,
ni que sigo bajo el control
de tu mirada imaginaria
(que me está dejando ciega).
No pasa nada.
Soy hermosa.
No te quiero, ni te amo.
No te estoy escribiendo a vos,
ni a nadie,
soy demasiado excelsa para compartirme.
Si me tocaras
con la yema de un dedo fugazmente,
moriría de anticuerpos.
No obstante...
Algún día tenés que morir,
amor amorfo,
que los brazos que te dibujé
suelten mis nervios.
Quiero despedirme en serio
de la poesía, es decir, de vos
y tu ventana a la realidad.
Ya estoy de este lado,
ya no te necesito para seguir pariéndome.
Nací demasiadas veces
desde que te abrí el surco
de mi tonta savia.
Mi querido antagonista,
clavo oxidado que besé a escondidas
(y cuántas, pero cuántas veces
he comido tus semillas)
hermoso antagonista
quiero despedirme
y a mi chau le falta la u, o la h.


Dafne Mociulsky

martes 22 de enero de 2008

+ fotos de la inauguración de la kasa elefante, Mar del Plata, enero 2008